lunes, junio 04, 2007

LESBIANAS. Sexualidad y Pleno Sexo.

LESBIANAS.
Sexualidad y Pleno Sexo.
John Santerineross

El sexo entre mujeres tiene códigos propios. La búsqueda de placer se rige por técnicas amatorias como el Tribadismo, y ser activa o pasiva forma parte del juego de roles que normalmente se desarrollan en las relaciones lésbicas o gays.
La sexualidad entre mujeres ha sido a menudo descripta como marcadamente diferente respecto a la sexualidad entre hombres y mujeres. La penetración no es el «objetivo» en una relación lésbica, más a menudo suele ser un ingrediente más que una experiencia en sí misma.

Muchas lesbianas describen el sexo entre mujeres como un acto en el cual se enfatiza menos el ritual que la exploración. El clítoris es el foco del sexo lésbico, desde el mismo momento en que se constituye como la zona más sensible de la anatomía femenina.
Una técnica amatoria muy común entre lesbianas es el llamado «Tribadismo». El tribadismo consiste en lograr el contacto entre los genitales al mismo tiempo que las manos y las bocas están libres para estimular otras partes del cuerpo.

El sexo lésbico, como el sexo gay, a veces involucra el juego de roles. Esto significa que un partner será básicamente «pasivo», mientras el otro actúa de un modo activo. Son roles que pueden mantenerse fijos a lo largo de una relación o bien pueden intercambiarse.

Es un mito bastante común creer que las lesbianas están libres del riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual. Basta entrar en contacto con la sangre o secreciones vaginales portadoras de algún virus o bacteria (a través de la boca, heridas en las encías, labios o dedos) , para que el riesgo de transmisión se potencie al punto de volverse una fuente de contagio real. El sexo oral puede ser especialmente riesgoso durante la menstruación. Los llamados «campos de látex» son un medio seguro de prevención frente a las enfermedades de transmisión sexual. Basta con adquirir látex en forma de guantes, bandas o preservativos. Lo mismo ocurre con los llamados juguetes sexuales, del tipo vibrador o dildos. No deben compartirse a menos que hayan sido adecuadamente esterilizados, o en su defecto, ser cubiertos por un preservativo o un trozo de látex.

Ciertamente, la sexualidad varía de una pareja a otra, se trate de una pareja lésbica, gay o heterosexual. Sin embargo, el cuidado y el respeto por sí mismo y el otro son valores que van más allá de las preferencias sexuales de cada persona y de cuan tolerante sea una sociedad frente a las diferencias manifiestas o no en materia de sexo, Pleno Sexo y placer.

Fuente consultada: Sexual Health Info Center. 2000